Frase del día

"Cada hombre bajo mi mando me deberá un centenar de cabelleras nazis!!! ...y quiero mis cabelleras."
Teniente Aldo Raine (Malditos Bastardos)

16 de octubre de 2009

"[REC] 2", absurda y decepcionante



Rec 2… eso mismo… dos pares de cojones son los que hacen falta para crear semejante "cosa". Y lo digo desde lo más profundo de mi tristeza ya que fui con la esperanza de ver algo decente, algo que siguiera la misma línea que su antecesora, no me refiero a un peliculón pero si algo entretenido para pasar la rica tarde de un domingo. Nunca había salido del cine con la sensación de haber sido estafado por los creadores de una película, porque creo que incluso ellos son conscientes de lo que han hecho.

Haré un resumen sin soltar muchos spoilers:

La trama comienza justo donde termina la primera parte pero visto por fuera del edificio, desde las cámaras que portan en el casco un grupo de GEOS (ya de primeras a eso no le veo lógica). Les guía por el interior del edificio un experto en epidemias víricas con raro acento americano y cada vez que estos se llevan algún susto comienzan a gritarse entre ellos como si fuera sinónimo de gran actuación y realismo. Conforme avanza la “historia” se descubre que el americano es un cura en realidad y los infectados son en realidad... endemoniados! un bombazo señores... En fin, para evitar la epidemia tienen que conseguir la sangre del primer poseído y tal, lo típico.

Ya no estamos ante una película de zombies o infectados, ahora son poseídos. Entonces ¿el demonio pasa de cuerpo en cuerpo mediante el contacto con la sangre? pues sí y no amigos, también se transmite con el típico gusano alienigena parásito de boca en boca. Pero aquí no acaba la cosa, ya que a mitad de película volveremos a la calle para meternos en la piel de unos adolescentes que se cuelan en el edificio cámara en mano (deben haber salido de la misma escuela dramática que los GEOS porque también gritan mucho) para al final acabar no sé como y volver de nuevo a la historia principal del cura. Tambien debo hacer mención especial al tremendo caos que se formaba con los violentos movimientos de camara y gritos ensordecedores.

Cuando llegas a este punto dejas de centrarte en la película y miras a tu alrededor, ves que la gente se lo esta pasando bomba, van en grupo, y hablan entre si dando voces, se ríen a carcajadas, chillan de miedo… y piensas ¿Qué hago yo aquí? Para colmo a mi lado me tocó un pedorro que no paraba de tirarse follos todo el rato y el típico “patas largas” que no para de empujarte el respaldo del asiento.

En fin, mi primer muñeco de barro se lo dedico a Paco Plaza y Jaume Balagueró después de la experiencia vivida el domingo pasado. No sigo contando más de la película por si alguno todavía tiene ganas de ir a verla, yo desde luego no se lo recomiendo si tiene buen recuerdo de la primera le basta con eso.

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